lunes, 10 de junio de 2013

EL RIESGO DE LAS LAMPARAS DE BAJO CONSUMO: EL MERCURIO


Las bombillas fluorescentes compactas de bajo consumo ahorran hasta el 80% electricidad, frente a las convencionales, disipan menos calor y ayudan a reducir el efecto invernadero. Sin embargo, cada una contiene unos 5 mg de mercurio – un metal peligroso con efectos tóxicos.

El mercurio contenido en las bombillas de bajo consumo puede escaparse en caso de rotura. Ésta es la razón por la cual deben llevarse a un Punto Limpio y depositarse cuidadosamente con los desechos peligrosos para que reciban un tratamiento especial, sin mezclarlos con la basura convencional.

Cuando una bombilla de bajo consumo se rompe, se libera una pequeña cantidad de vapor de mercurio que puede ser respirada por alguien que esté próximo a esa área. En este caso, la concentración de mercurio en el aire puede ser relativamente alta brevemente, aunque baja rápidamente a medida que el vapor se transforma en pequeñas gotitas líquidas. Si el cuarto no se ventila suficientemente y no se limpia a fondo, este mercurio puede pegarse a las superficies o al polvo y permanecer allí durante largo tiempo.


En caso de rotura accidental de una bombilla de bajo consumo se recomienda limitar la exposición al mercurio aireando rápidamente el cuarto, antes, sin embargo es recomendable limpiar la lámpara con un paño mojado, evitando el contacto de la piel con los cristales y sin usar un aspirador.

Os dejo un interesante documental  de LA NOCHE TEMÁTICA de TVE sobre los riesgos de la intoxicación por mercurio en el caso de que se desprenda por la rotura de una bombilla de bajo consumo.


Foto: medioambientales.com

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