LA COCHINILLA DEL CARMÍN Y LAS CHUMBERAS
El carmín es uno de los colorantes naturales más antiguos. Su utilización en el tintado de tejidos y en la pintura en Egipto se remonta a miles de años, así como en otras culturas orientales y occidentales, llegando a Europa hace 300 años.
El poder colorante del carmín se deriva del ácido carmínico. El carmín químicamente se le define como un compuesto complejo que forma el ácido carmínico con los iones aluminio y calcio, ligándose también con compuestos proteico.
La industria farmacéutica utiliza el carmín en polvo o solución en la preparación de grageas y tabletas. En solución alcalina se emplea en pasta dentrífica, enjuages bucales, etc. Se emplea en lápices labiales, polvos faciales, lápices para los ojos, etc. Desde el punto de vista de calidad la industria cosmética es lo más exigente, sólo acepta Carmín de alta pureza que coincida en tonalidad con sus patrones de calidad y color.
En la industria alimentaria, como aditivo E-120, el carmín se utiliza para colorear embutidos cuando utiliza carne de cerdo (mortadelas, salchichas, etc) y de ese modo dotar de tonos rojizos-rosáceos aquellos alimentos que por cuestiones de marketing deben presentar tonalidades similares la carne que contienen. Yogures, gelatinas, bebidas lácteas, golosinas, etc, también incluyen carmín en sus composiciones.
El ácido carmínico se encuentra en el insecto Dactilopius Coccus Costa ó Cochinilla y, más concretamente, en la hembra de esta especie.
Se trata de un insecto que vive como huésped de la tunera, una especie de cactus, alimentándose de la savia de sus pencas. En el siglo XVI los españoles la introdujeron en Canarias, donde su cultivo se convirtió en un importante recurso económico para las islas.
Hoy en día se plantea un debate sobre su uso y cultivo. Sus defensores sostienen que, tras la prohibición o limitación de algunos colorantes sintéticos para uso alimentario y cosmético, el carmín natural es una alternativa ecológica que ayudaría a recuperar una actividad en tradicional.
Sin embargo, este insecto que está poniendo en jaque las chumberas y la producción de chumbos en amplias zonas del levante almeriense, a donde llegó hace unos pocos años para su explotación con fines comerciales.
Este verano ha sido detectada por primera vez en el interior del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar, después de que el año pasado arrasara amplios territorios del Levante almeriense, procedente de Murcia. Según datos de la Delegación provincial de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente, el año pasado afectó hasta al 80% de las chumberas en las comarcas del Levante y el Almanzora,
El avance de la plaga es continuo y sin pausa, y está llegando a modificar el paisaje almeriense, que pasa del verdor anterior de las chumberas a plantas blanquecinas y caídas en el suelo. Grupos ecologistas ya han alertado de que si no se ponen los medios adecuados, tanto por parte de particulares como de administraciones, la plaga puede acabar con las típicas chumberas, y con sus apreciados chumbos en menos de una década. Y lo que es aún peor, continuará expandiéndose por toda Andalucía.
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imagen: www.datosfreak.org
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